viernes, 21 de noviembre de 2008

Ser hija única es un rollo. Hoy viendo un programa de hemanos y familias numerosas me he dado cuenta de que ser solamente uno tiene más inconvenientes que ventajas. Cuando era pequeña tenía que jugar yo sola con mis muñecas, no tenía nadie con quien pelearme y cada vez que algo se rompía era culpa mía, nunca existía el beneficio de la duda. Por otro lado siempre ganaba al parchis y al ajedrez aunque nunca sabía muy bien que color escoger...

Nunca he podido disfrutar de la visita de los amigos guapos de mi hermano, ni compartir el armario lleno de ropa de mi hermana. Siempre he sido la primera y la última para todo y nunca podré saber lo que es tener un sobrino...


No puedo negar que también tiene sus beneficios. Eres la favorita y la dueña de todos los regalos, no tienes que compartir los juguetes y la ropa nunca es heredada de tus hermanos.

Pero...de todas formas me hubiera gustado tener hermanos, bueno...muchos no, sólo uno, un hermano mayor, dos años por encima de mí, para que me fuera abriendo camino ante mis padres, me refiero a la hora de regatear minutos para salir de fiesta o para que me cubriera ante ellos en caso de emergencia...

Está claro que mis pensamientos son más idealistas que realistas, pero ya que no tengo hermanos puedo imaginármelos como me de la gana, pero para eso soy hija única.

6 comentarios:

Lu dijo...

igual por eso escribías tanto en el diario...
un besito

Álvaro dijo...

tener hermanos es guay, aunque te digan que mamá lloró cuando se enteró que estaba embarazada de mi. Tampoco hacia falta ser un hacha para adivinar que llegué así, de repente.

obaobab dijo...

no te negaré que está bien tener hermanos. Pero tú, ya que no los tienes, disfruta de tus amigos.
Y te digo un secreto: cuando tenga hijos, pueden ser tus sobrinos, vale?
besín

Helenita dijo...

Vas a ir a Llanes pal puente??
Dime que si, dime que si, dime que si!!!!

obaobab dijo...

veo un poco de positivismo en el cambio del color de tu fondo.....
posiblementee? asi me gusta

Ginger dijo...

¡Totalmente de acuerdo contigo! Un auténtico rollo. Yo también soy hija única, y de momento, no conozco a ningún hijo único que el día que sea padre/madre quiera tener uno solo.

Yo tampoco sabré nunca lo que es tener un sobrino... qué horror! Pero bueno, podemos "asobrinar" a alguno de un amigo, cómo lo ves?

Besu!