miércoles, 28 de enero de 2009

Sufro de "gusto daltónico".

Confundo el sabor de los Ravioli al pesto, el del pescado (sólo de roca), el de las hamburguesas de pollo y el de las manzanas asadas. Los mezclo, aunque no sé muy bien si lo que confundo son los sabores o las comidas. He ido al médico y me ha dicho que todo es producto de mi inmensa imaginación, que no existen ni las comidas ni el gusto por ellas, creo que él está peor que yo. Cuando un psicólogo necesita un psicólogo...¿acude a uno o se diagnostica frente al espejo?.
Y yo...¿Qué hago con mi problema?, ¿dejo de comer o cambio de psicólogo?

"Este problema también me ocurre en otros campos,
pero eso mejor lo dejaré para otro día"

3 comentarios:

Helenita dijo...

Bego!
Hacia mucho que no me pasaba por aqui.
Asi me gusta, que escribas!
Que ya sabes que lo haces muy bien.
Si me dices un animal, te hago uno de los que estoy poniendo en mi blog!
Besossss

obaobab dijo...

espero que los psicólogos vayan a un psicológo, por que sino, por esta regla de tres: ¿tú te harías una entrevista a tí misma?, ¿yo me daría puntos de sutura en la cabeza cada vez que se me abre?, ¿Lucía se enseñaría Italiano a sí misma?....lo única que valdría sería un autorretrato de lolitalola....

creo.

Estudiaré psicología por si me necesitas en algún momento.

Lo haré.

Cable Hogue dijo...

Yo creo que lo mejor es disfrutar al máximo de la confusión.