miércoles, 20 de enero de 2010

Duelo de Titanes

Antigüamente las guerras eran cuerpo a cuerpo, fusil contra cuchillo. Con el tiempo evolucionó a aviones portamisiles contra la población civil pero en pleno siglo XXI, donde todo adquiere nuevas dimensiones, ya no se lucha contra las personas físicas unicamente, Internet puede ser un duro rival o al menos eso tiene que estar pensando el país de las nuevas tecnologías. En un lado del cuadrilatero la imponente empresa Google, con un ejercito a sus espaldas de 200 millones diarios de usuarios, en el otro extremo China con un arsenal de 384 millones de internautas. La guerra está servida. El motivo: la censura. Como en todo acto bélico que se precie existen movimientos de avance y de trincheras, se está llevando a cabo un toma y daca cibernético sin precedentes. El grito de guerra chino deja bastante clara su postura " Hay que dirigir las opiniones de los ciudadanos", una afirmación contradictoria para hacer frente a una fiera donde las opiniones son tan diversas como sus seguidores. Aparentemente internet tiene todas las de perder pero como todos las grandes potencias belicistas, no se irá sin dejar una tremenda huella en la zona enemiga. Fat man será sólo un pequeño cóctel molotov comparado con esto. Hagan sus apuestas!

lunes, 14 de diciembre de 2009

Zas! En toda la boca

Para Silvio Berlusconi el día 13 de diciembre no fue su mejor domingo. Acabó en el Hospital debido a la agresión de un hombre de 42 años, Massimo Tartaglia, que apenas 24 horas después del incidente ya se ha convertido en uno de los personajes más buscados de Facebook. Tiene más de cincuenta mil admiradores y subiendo. El arma: una replica de yeso de la Catedral de Milán, a escala por supuesto, lo suficientemente grande para romperle la nariz, unos cuantos dientes y dicho sea de paso dejarle la cara como un auténtico cromo. Es posible que a partir de ahora le cueste un poco más ligar con jovencitas, atrás quedaron ya los idílicos momentos vividos en Villa Certosa. Desde luego está de moda arrojarles diversos objetos a los ministros, presidentes y otros políticos de rancio abolengo. Bush sabe bien lo que eso significa, de hecho debería darle unos consejillos al italiano puesto que es la segunda vez que le agreden y aun así sigue sin apartarse. Silvio, estás muy bajo de reflejos.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Nobel de la ¿Paz?

Hace menos de un mes, el mundo se despertaba con una noticia que no pasó desapercibida en ningún rincón del mundo. El actual presidente de Estados Unidos, Barack Obama, recibía el Premio Nobel de la Paz. El jurado reconoció "sus extraordinarios esfuerzos para fortalecer la diplomacia internacional y la colaboración entre los pueblos". Tán sólo nueve meses de mandato fueron necesarios para recibir tan importante y responsable galardón. Las reacciones no tardaron en aparecer, había para todos los gustos, la mayoría sorprendidas, pero poco a poco todo se fue calmando, acontecen tantas noticias diarias que tendemos a hacer hueco en la memoria eliminando información ya procesada. Apenas cuatro semanas después regresa el revuelo. El motivo es el envío de más militares estadounidenses para remitir los ataques talibanes y así intentar que en poco más de un año se pueda establecer un gobierno estable en las fronteras de Afganistán. Cualquiera podría replantearse qué es lo que hay que tener para recibir el nobel de la paz, puesto que si sentamos en la misma mesa a Barack Obama junto con otros premiados como Martin Luther King, Teresa de Calcuta o el Dalai Lama, el hombre del "Yes, we can" podría quedarse mudo y sin argumentos. Pero lo cierto es que si recapacitamos y viajamos en el tiempo, el comité no siempre ha concedido el premio a las personas más pacífistas o tolerantes.Según sus propios estatutos éste se otorga "al individuo o grupo que más haya trabajado por la fraternidad de las naciones, por la abolición de los ejércitos o por la promoción de congresos de paz". Desde luego nada de esto tiene que ver con Henry Kissinger, poco amigo de los derechos humanos o Józef Rotblat, participante en el diseño de la bomba atómica o Anwar el-Sadat, acusado de colaborar con los nazis. Tiene sentido si lo vemos desde el punto de vista de que Alfred Nobel, padre de estos premios, inventó la dinamita.
Por lo tanto no es la primera vez, ni será la última, en la que el jurado de Oslo deje atónito al mundo con sus decisiones, aunque lo más inexplicable es que Mahatma Gandhi, la persona que quizá más materialice los principios de la paz y del premio, nunca lo recibiera.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Crueles Realidades

Confiar a ciegas, creer lo increible, hacer oídos sordos a los que te cuentan la teoría. A veces nos encontramos en un coma emocional, pero no completo, somos conscientes de lo que sucede a nuestro alrededor, de lo que está bien y lo que está mal, de lo que debemos acoger y lo que hay que rechazar y aun así cualquier excusa es buena para intentarlo una vez más porque, por muy dura que sea la caída, es mejor que encerrarse en un agujero. Pero...¿hasta que punto el dolor se toma como un viaje de placer?, ¿Cuando es el momento de dejar de arrepentirse y empezar a respirar?.

En qué momento el ser humano llega a ese punto al que juró nunca más regresar, a ese lugar que decidió no volver a visitar...creo que el billete lleva el nombre de confianza. Esa es la razón por la que nos adentramos en lo desconocido sin miedo a lo que se nos pueda poner por delante, la confianza va de la mano de la valentía y seguramente también de la perdida de la razón...y de repente te das cuenta de cuanto te has alejado de tu punto inicial y de que no sabes volver a él, ahora es demasiado tarde, has caminado más de la cuenta. Decides desandar lo andado pero el miedo te paraliza, te deja en blanco. Si en tu lugar estuviera cualquier otro sabrías guiarlo sin ningún miramiento, pero ahora las dudas están en tí y cuando se ve desde esa perspectiva las realidades cambian, se transforman. Y aunque conoces el camino, porque no es la primera vez que estás en él, desconoces cuál es el atajo más seguro, el que menos precipicios tiene...